
La luz solar ilumina unos acantilados marcianos esculpidos por el viento en una nueva e impactante imagen.
Una panorámica recién publicada, captada por el rover Curiosity de la NASA, ofrece la vista más detallada hasta la fecha de unos lejanos acantilados marcianos esculpidos por el viento, destacando rasgos que los científicos de la misión llevaban mucho tiempo esperando observar de cerca. La imagen se tomó a las 8:30 a. m. (hora local de Marte) y muestra llamativos tonos azules en primer plano, mientras la brillante luz matutina ilumina en el horizonte unas formaciones rocosas conocidas como yardangs.
La panorámica fue captada por la cámara Mastcam del Curiosity el 11 de agosto —el día marciano, o sol, número 4982 de la misión— y está compuesta por seis imágenes individuales que se unieron tras ser enviadas a la Tierra. A diferencia de la mayoría de las imágenes de la Mastcam del Curiosity, esta se procesó sin aplicar el balance de blancos, preservando así el aspecto propio de las primeras horas de la mañana.

La capa de yardangs se extiende a lo largo de unos 16 kilómetros (10 millas) por la zona noroeste del Monte Sharp, una montaña de 5 kilómetros (3 millas) de altura que el Curiosity ha estado ascendiendo desde 2014. De hecho, el rover alcanzó recientemente otro hito en su ascenso al llegar a 1 kilómetro (0,6 millas) de elevación, la mayor altura jamás alcanzada en Marte. A medida que se acerca a los yardangs, los científicos de la misión esperan obtener imágenes aún más asombrosas y, con suerte, respuestas sobre cómo se formaron estos acantilados.
El Monte Sharp está compuesto por capas, cada una de las cuales registra un periodo distinto de la historia de Marte. Al estudiarlas, los científicos han podido aprender más sobre los lagos y arroyos que cubrieron esta parte del Planeta Rojo hace miles de millones de años. Con el tiempo, el agua se evaporó y dejó tras de sí minerales salinos. Una vez que cesó la acumulación de nuevo material en la montaña, es posible que parte de este fuera erosionado por el viento, dando lugar a los yardangs.

«La capa de yardangs parece fuera de lugar. Tiene un color que no corresponde, los estratos están inclinados en un ángulo extraño y casi parece haber sido adherida artificialmente», señaló Ashwin Vasavada, científico del proyecto Curiosity en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en el sur de California. «Pero eso es precisamente lo que hace que llegar hasta ella sea tan interesante. Nadie sabe con certeza qué originó esta capa, aunque una hipótesis sugiere que podría tratarse de ceniza depositada por antiguas erupciones volcánicas».
El Curiosity se encuentra en el segundo año de su quinta misión extendida, la cual comenzó con la exploración de unas crestas reticulares que recuerdan a una telaraña. Durante aproximadamente el próximo año, el vehículo recorrerá principalmente estratos ricos en sulfatos y carbonatos, ambos indicadores de antiguos procesos de desecación en la superficie. Los científicos esperan llegar a la base de los yardangs en algún momento de 2027; allí, el Curiosity podrá utilizar su brazo robótico para recopilar datos únicos sobre estas misteriosas formaciones.
Más información sobre Curiosity
Curiosity fue construido por el JPL de la NASA, centro gestionado por Caltech en Pasadena, California. El JPL de la NASA dirige la misión en nombre de la Dirección de Misiones Científicas de la agencia, con sede en Washington, como parte de la cartera de su Programa de Exploración de Marte. La empresa Malin Space Science Systems, de San Diego, construyó y opera la Mastcam.
Traducción no oficial con fines divulgativos del artículo original en Inglés.
Créditos: NASA / JPL-Caltech