
Los científicos de la misión nunca habían visto tantas formaciones geológicas tan complejas en un solo lugar del Planeta Rojo.
Cuando el rover Curiosity de la NASA comenzó a ascender por un valle marciano apodado “Valle Grande”, envió imágenes que resultaron familiares para los científicos de la misión: texturas con forma de panal llamadas fracturas poligonales, cada una de entre 4 y 8 centímetros de diámetro. La misión ya había detectado pequeñas zonas de estas formas geométricas en varias ocasiones, pero ninguna a la escala descubierta en Valle Grande.
En una panorámica de 360 grados que el rover capturó el 19 y 20 de junio, los días marcianos 4930 y 4931 de la misión, las formas poligonales se extienden en todas direcciones hasta donde alcanza la vista del rover. Incluso rodean los lados de un cerro cercano apodado “Miraflores”, que se eleva 6 metros y está coronado por una gruesa capa de arena.

“Hemos visto paisajes fascinantes a través de los ojos de Curiosity, pero este mar de polígonos nos dejó sin aliento”, dijo el científico del proyecto de la misión, Ashwin Vasavada, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California. “Medimos cuidadosamente sus formas y composición química, y esperamos encontrar pistas en los datos sobre cómo se formaron estas estructuras”.
Algunos de los polígonos que la misión ha detectado anteriormente se formaron claramente como grietas de lodo, aunque diversos procesos pueden contribuir a sus texturas de panal, incluyendo ciclos de temperaturas cálidas y frías o la compresión que expulsó el agua del sedimento cuando la superficie quedó enterrada.

Estos polígonos recién descubiertos se encuentran entre las muchas sorpresas que Curiosity ha encontrado desde su aterrizaje en Marte hace 14 años, el 5 de agosto de 2012. Además de cristales de azufre, meteoritos brillantes y otras interesantes formaciones geológicas, el rover ha realizado importantes descubrimientos sobre el antiguo entorno marciano; lo más importante es que poseía el agua, la composición química y los nutrientes necesarios para sustentar la vida microbiana.
Hace miles de millones de años, lagos y arroyos salpicaban las estribaciones del Monte Sharp, una montaña de 5 kilómetros de altura que Curiosity ha estado ascendiendo desde 2014. El rover ya había descubierto restos químicos de la historia hídrica de Marte, incluyendo moléculas basadas en carbono que se cree que son precursoras del ARN y el ADN, dos ácidos nucleicos que portan información genética. Los científicos no tienen forma de saber si estas moléculas orgánicas se crearon mediante procesos biológicos o geológicos —ambas posibilidades son válidas—, pero su descubrimiento reconfirmó que el antiguo Marte tenía la composición química adecuada para sustentar la vida.
Gestionado por Caltech en Pasadena, el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) construyó Curiosity y lidera la misión en nombre de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA en Washington, como parte del Programa de Exploración de Marte de la agencia.
Para obtener más información sobre Curiosity, visite https://science.nasa.gov/mission/msl-curiosity
Traducción no oficial con fines divulgativos del artículo original en Inglés.
Créditos: NASA / JPL-Caltech