
Impulsados por el ingenio estadounidense, los astronautas de la misión Artemis II de la NASA están en vuelo, preparándose para el primer sobrevuelo lunar tripulado en más de 50 años.
El cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) de la NASA despegó de la plataforma de lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy de la agencia en Florida a las 6:35 p. m. EDT del miércoles, enviando a cuatro astronautas a bordo de la nave espacial Orion en un vuelo de prueba programado alrededor de la Luna y de regreso.
“El lanzamiento de hoy marca un momento decisivo para nuestra nación y para todos los que creen en la exploración. Artemis II se basa en la visión establecida por el presidente Donald J. Trump, devolviendo a la humanidad a la Luna por primera vez en más de 50 años y abriendo el siguiente capítulo de la exploración lunar más allá del programa Apolo. A bordo de Orion se encuentran cuatro exploradores extraordinarios preparándose para el primer vuelo tripulado de este cohete y nave espacial, una verdadera misión de prueba que los llevará más lejos y más rápido que cualquier otro ser humano en una generación”, dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman. “Artemis II es el comienzo de algo mucho más grande que cualquier misión individual. Marca nuestro regreso a la Luna, no solo para visitarla, sino para establecernos permanentemente en nuestra base lunar, y sienta las bases para los próximos grandes avances”.
El exitoso lanzamiento marca el inicio de una misión de aproximadamente 10 días para los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen. Como la primera misión tripulada del programa Artemis de la NASA, entre sus objetivos, el vuelo demostrará por primera vez los sistemas de soporte vital con tripulación y sentará las bases para una presencia permanente en la Luna antes de futuras misiones a Marte.
Tras alcanzar el espacio, Orion desplegó sus paneles solares, lo que permitió a la nave espacial recibir energía del Sol, mientras que la tripulación y los ingenieros en tierra comenzaron de inmediato la transición de la nave espacial de la fase de lanzamiento a la de vuelo para comenzar a verificar los sistemas clave.
“Artemis II es un vuelo de prueba, y la prueba acaba de comenzar. El equipo que construyó, reparó y preparó este vehículo para el vuelo le ha dado a nuestra tripulación la máquina que necesitan para demostrar su capacidad”, dijo el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya. “Durante los próximos 10 días, Reid, Victor, Christina y Jeremy pondrán a prueba a Orion para que las tripulaciones que les sigan puedan ir a la superficie lunar con confianza. Estamos en la primera misión de una larga campaña, y el trabajo que tenemos por delante es mayor que el que ya hemos hecho”.
Aproximadamente 49 minutos después del despegue del vuelo de prueba, la etapa superior del cohete SLS se encendió para colocar a Orion en una órbita elíptica alrededor de la Tierra. Un segundo encendido programado de la etapa impulsará a Orion, a la que la tripulación bautizó como “Integrity”, a una órbita terrestre alta que se extiende unos 74.000 kilómetros más allá de la Tierra. Tras el encendido, Orion se separará de la etapa y volará libremente.
En unas horas, un anillo en la etapa superior del cohete, que estará a una distancia segura de la nave espacial, desplegará cuatro CubeSats —pequeños satélites de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales de Argentina, el Centro Aeroespacial Alemán, la Administración Aeroespacial de Corea y la Agencia Espacial Saudí— para realizar investigaciones científicas y demostraciones tecnológicas.
La nave espacial permanecerá en órbita terrestre alta durante aproximadamente un día, donde la tripulación realizará una demostración de pilotaje manual para probar las capacidades de manejo de Orion. Los astronautas, junto con los equipos del Centro de Control de Misión en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston, continuarán revisando los sistemas de la nave.
Si todos los sistemas funcionan correctamente, los controladores de misión darán la orden al módulo de servicio de Orion, de fabricación europea, para realizar la maniobra de inyección translunar el jueves 2 de abril. Esta maniobra, de aproximadamente seis minutos de duración, enviará la nave espacial en una trayectoria que transportará a la tripulación alrededor de la Luna, aprovechando la gravedad lunar para impulsarlos de regreso a la Tierra.
Durante un sobrevuelo lunar programado de varias horas el lunes 6 de abril, los astronautas tomarán fotografías y realizarán observaciones de la superficie lunar, siendo los primeros en observar algunas áreas de la cara oculta de la Luna. Si bien la cara oculta lunar solo estará parcialmente iluminada durante el sobrevuelo, las condiciones deberían crear sombras que se extiendan por la superficie, realzando el relieve y revelando profundidad, crestas, pendientes y bordes de cráteres que suelen ser difíciles de detectar con iluminación completa. Las observaciones de la tripulación y otras investigaciones científicas sobre la salud humana durante la misión, como AVATAR, aportarán información valiosa para futuras misiones lunares.
Tras un exitoso sobrevuelo lunar, los astronautas regresarán a la Tierra y amerizarán en el Océano Pacífico.
Como parte de la Edad de Oro de la innovación y la exploración, la NASA enviará a los astronautas del programa Artemis en misiones cada vez más difíciles para explorar más la Luna con fines de descubrimiento científico, beneficios económicos y para sentar las bases de las primeras misiones tripuladas a Marte.
Para seguir el progreso de la misión, en Inglés, incluyendo más imágenes del vuelo de prueba, visite https://www.nasa.gov/mission/artemis-ii/
Traducción no oficial con fines divulgativos del artículo original en Inglés.
Créditos: NASA